
Curioso lo del ser humano. Es una especie animal que no me deja de sorprender. Y lo digo con la convicción de que este primate evolucionado (no tengo muy claro esto último) aún no anda muy fino en eso de la lógica y el razonamiento.
Estos días se ha hecho público el video del asesinato de Carlos Palomino a manos del militar Josué Estébanez de la Hija. Las conjeturas en las que se apoyaban los defensores del asesino era la actuación de éste en defensa propia y bajo los efectos de encontrarse tremendamente asustado por un grupo enorme de jóvenes antisistema.
El video muestra lo siguiente: el asesino se encuentra dentro de un andén de metro. Al llegar a la estación prepara en su mano un cuchillo (es decir, clara premeditación antes del asesinato). Un grupo de personas entra en los vagones y uno de ellos (la víctima, Carlos Palomino) le dice algo cogiéndole levemente de la sudadera. En ese momento, el asesino le clava el cuchillo directamente al corazón, con clara intencionalidad de asesinar. Tras el revuelo, sigue increpando a todo el mundo allí presente y en la huida logra herir a más personas. En resumen, es algo tan simple como eso, uno habla (no sé si increpa, amenaza, comenta, ironiza... no tengo ni idea, y para el caso es igual) y otro le asesina.
Pese a ello, pese a la evidencia clara y contundente, con la gente con la que he hablado de ello y por todos los foros que he ido visitando en Internet, no puedo llegar a decir que ni siquiera la mayoría de la gente condena este asesinato. Mucha gente sigue viendo atenuantes, muchos siguen poniendo la excusa de que el asesino actuó en defensa propia, pese a no mediar ningún tipo de amenaza gestual. No sé siquiera si merece la pena nombrar que nadie obligó al asesino a permanecer en el vagón si es que realmente estaba asustado, nadie le obligó a salir de casa con un cuchillo, nadie le obligó, en fin, a clavar el cuchillo en el corazón de un joven de 16 años.
Pero mi opinión, la más radical (es decir, la que busca la raíz del problema), es que el asesinato es producto de la impunidad en la que se mueven los fascistas en este país. El hecho de que haya probabilidades muy reales de que el asesino quede impune, el hecho de que se autoricen y protejan manifestaciones de índole fascista, racista y xenófobo de forma continuada, el hecho de que un militar, haciendo quizá alarde de aquello de "todo por la patria", asesine como y cuando quiera, el hecho de que un supuesto miembro de los cuerpos de ¿seguridad? sea un asesino terrorista, el hecho de que las manifestaciones nazis sean una exaltación legal del terrorismo, me hace pensar que todo cuadra, que los fascistas pueden sentirse orgullosos de su patria. Y con razón: es una patria represora que condena la desobediencia civil y ampara los asesinatos del terrorismo fascista.
No me valen los supuestos atenuantes de que Carlos Palomino era muy mala gente (en no sé que foro hablan de sus comentarios publicados en un blog). No sé qué tipo de persona era Carlos, nunca le conocí, pero fue él la víctima. Y el asesino, un terrorista amparado por el sistema, militar entrenado por el Ejército Español y miembro del movimiento fascista.
Que cada cual piense lo que quiera, que para eso tenemos un cerebro metido en el melón, pero no dejará de sorprenderme que la gente dé la vuelta a la tortilla de ese modo antinatural.
Saludetes a todos, menos a algunos.

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